WILLY CHAVARRIA: IDENTIDAD, MODA Y CULTURA
Willy Chavarria nació en 1967 en Fresno, California, y creció en el Valle de San Joaquín dentro de una familia de raíces mexicano-estadounidenses. Su relación con la moda se desarrolló desde una mirada profundamente ligada a la identidad, la comunidad y las experiencias de las comunidades latinas en Estados Unidos. Antes de construir su propia firma pasó por compañías como Joe Boxer y Ralph Lauren, mientras desarrollaba una sensibilidad donde el sportswear estadounidense, la cultura chicana, la sastrería y las proporciones exageradas podían convivir dentro de una misma conversación.

En 2015 fundó su marca homónima, WILLY CHAVARRIA, y desde entonces ha construido un lenguaje inmediatamente reconocible. Hombros amplios, pantalones de proporciones extremas, tailoring monumental, referencias al workwear y prendas aparentemente cotidianas llevadas hacia escalas diferentes forman parte de su vocabulario. Su trabajo nunca se ha limitado a la ropa: detrás existe una lectura sobre masculinidad, poder, representación y pertenencia. Esa visión lo llevó a recibir reconocimientos como Menswear Designer of the Year del CFDA y, eventualmente, a desarrollar junto a ADIDAS Originals una colaboración capaz de llevar sus códigos hacia el archivo deportivo.
WILLY CHAVARRIA x ADIDAS ORIGINALS
La relación entre Chavarria y ADIDAS ha evolucionado rápidamente. Los primeros capítulos trabajaron sobre referencias históricas como la Jabbar, Superstar y Forum, pero la colaboración comenzó a tomar otra dimensión cuando el diseñador tuvo acceso a tecnologías y plataformas menos evidentes del archivo. En lugar de limitarse a modificar colores, Chavarria empezó a alterar proporciones y contextos, acercando el footwear deportivo al lenguaje monumental que caracteriza sus colecciones.
Para Spring/Summer 2026, esa búsqueda desembocó en el Megaride AG, presentado durante Paris Fashion Week como un modelo completamente nuevo desarrollado desde la tecnología Megaride. El comunicado de la colección lo describía como el resultado de colisiones inesperadas entre tecnología, moda y códigos del streetwear. Allí aparecieron distintas versiones, incluyendo negro, azul y el rosa que posteriormente sería conocido como “Bubblegum”. Meses después, la plataforma comenzó su recorrido comercial con versiones Black y Cream, antes de que el rosa tomara protagonismo como una de sus expresiones más fuertes.
MEGARIDE: TECNOLOGÍA DE LOS 2000 REINTERPRETADA
La base tecnológica detrás del proyecto pertenece a uno de los momentos más experimentales de ADIDAS Running. Megaride apareció durante los años 2000 con un sistema de amortiguación fácilmente reconocible por sus cavidades abiertas en la mediasuela. En lugar de esconder la tecnología dentro del sneaker, ADIDAS la convertía en parte de su arquitectura visual, dejando expuesta una estructura que inmediatamente transmitía movimiento, amortiguación y una idea futurista muy propia de aquella época.

El Megaride AG recupera esa memoria sin convertirse en una reproducción literal. Chavarria exagera y deforma el sistema hasta generar volúmenes mucho más orgánicos. Las cavidades dejan atrás una geometría completamente regular y adoptan formas alargadas que recorren la base del sneaker, mientras el upper acompaña ese movimiento mediante líneas curvas y múltiples capas. ADIDAS describió las primeras versiones del modelo desde una inspiración ligada al espacio intergaláctico, una referencia que ayuda a entender por qué la silueta parece alejarse deliberadamente de las proporciones tradicionales de un runner.
“BUBBLEGUM”: UN COLORWAY INSPIRADO EN EL CHICLE
Para esta nueva entrega, la arquitectura del Megaride AG se cubre completamente de rosa. El colorway “Bubblegum” toma como referencia el chicle, utilizando distintas intensidades del color para transformar una silueta que ya tenía una presencia considerable. La combinación oficial se mueve entre Pink y Powder Red, construyendo profundidad sin abandonar prácticamente nunca la misma familia cromática.

La elección funciona especialmente bien sobre el Megaride AG porque el color permite leer el volumen de otra manera. Las zonas más suaves recuerdan directamente el tono del bubblegum clásico, mientras las superficies más saturadas aparecen alrededor de la estructura de TPU, el sistema de cordones y la mediasuela. El resultado se siente deliberadamente artificial, brillante y casi plástico en algunos puntos, conectando la referencia del chicle con la arquitectura futurista del modelo sin necesidad de recurrir a gráficos literales.
UNA CONSTRUCCIÓN COMPLETAMENTE ROSA
El upper combina mesh, suede, ripstop, cuero y overlays de TPU translúcido, utilizando pequeñas variaciones de rosa para separar visualmente cada material. En la puntera y los paneles laterales aparecen tonalidades más suaves, mientras otras piezas estructurales aumentan la saturación. Esa mezcla permite que un sneaker prácticamente monocromático conserve profundidad y evita que la complejidad de su construcción desaparezca bajo el color.

La excepción aparece en el branding de CHAVARRIA sobre la lengüeta, presentado verticalmente en rojo y acompañado por pequeños tags sobre el sistema de cordones. Es un contraste mínimo frente al resto del par, pero suficiente para marcar la autoría sin competir con la forma. Esa decisión sigue una lógica que ADIDAS ya había establecido con las primeras Megaride AG: mantener el branding relativamente contenido para permitir que materiales, arquitectura y proporciones lideren la lectura visual.
CHAVALOO: EL UNIVERSO QUE RODEA ESTA ENTREGA
El “Bubblegum” también aparece dentro de un momento más amplio en la evolución creativa de Willy Chavarria junto a ADIDAS. CHAVALOO extiende esa conversación desde el footwear hacia apparel y una visión completa de vestuario, permitiendo que el sneaker se entienda dentro del mundo que el diseñador viene construyendo y no únicamente como un lanzamiento independiente.

El propio nombre conecta con una palabra profundamente cercana al universo latino de Chavarria. “Chavalo” remite a juventud, calle y familiaridad; llevado al lenguaje de la colección, funciona como una extensión de esa mezcla constante entre referencias personales y códigos globales. El Bubblegum entra allí como uno de los gestos cromáticos más evidentes: un Megaride llevado completamente al rosa dentro de una propuesta donde la escala, el color y la presencia importan tanto como la referencia deportiva.
DEL RUNNING A LA PASARELA
El Megaride AG resulta especialmente interesante porque su recorrido ocurre en sentido contrario al habitual. Su tecnología tiene raíces en el running, pero esta nueva interpretación fue mostrada primero dentro del contexto de una pasarela de Willy Chavarria en París. Antes de convertirse en un producto de retail, existió como parte de una silueta completa, acompañado por prendas de proporciones amplias y por una colección donde sportswear y moda compartían espacio.
Ahí está una de las claves del trabajo de Chavarria con ADIDAS. El diseñador no intenta borrar el origen deportivo de las piezas. Lo utiliza como materia prima. Megaride continúa siendo reconocible por su tecnología, pero su escala y tratamiento permiten que funcione dentro de otro contexto. La ingeniería de los 2000 pasa por una lectura de moda contemporánea y termina convertida en una silueta difícil de ubicar únicamente dentro de una categoría.
EL ROSA DENTRO DEL LENGUAJE DE WILLY
En el trabajo de Chavarria, el color nunca ha necesitado responder a las asociaciones tradicionales de género. Su manera de construir masculinidad ha estado precisamente ligada a cuestionar esas fronteras: prendas enormes junto a tailoring preciso, dureza junto a sensibilidad, códigos del barrio dentro de espacios históricamente reservados para el lujo.
Por eso un Megaride completamente rosa tiene sentido dentro de su universo. El “Bubblegum” no intenta suavizar la silueta. Ocurre lo contrario: el rosa amplifica su tamaño, hace visibles sus curvas y convierte la estructura tecnológica en el centro de atención. Sobre un modelo tan volumétrico, el color funciona con la misma seguridad con la que Chavarria utiliza hombros gigantes o pantalones de proporciones extremas.
UNA NUEVA CARA DEL MEGARIDE AG
Las primeras versiones Black y Cream presentaron el Megaride AG desde dos extremos relativamente contenidos. El negro enfatizaba su carácter tecnológico mediante mesh metálico, TPU translúcido y elementos reflectivos; el Cream permitía entender mejor sus superficies y construcción desde una paleta más tranquila. El “Bubblegum” rompe con ambas direcciones y lleva la misma arquitectura hacia un territorio mucho más expresivo.
Eso hace que esta entrega resulte importante dentro de la evolución del modelo. No cambia la estructura fundamental del Megaride AG; cambia la manera de percibirla. El colorway inspirado en el chicle utiliza rosa desde el upper hasta la compleja unidad Megaride, convirtiendo el sneaker en una masa cromática donde tecnología, material y volumen terminan funcionando como una sola pieza.
POR QUÉ ADIDAS MEGARIDE AG x WILLY CHAVARRIA “BUBBLEGUM” LLEGA A HYPE
El ADIDAS Megaride AG x Willy Chavarria “Bubblegum” llega a HYPE como exclusivo en Colombia, continuando el universo CHAVALOO con un colorway inspirado en el chicle que lleva la silueta a una expresión completamente rosa. Una nueva entrega de la relación entre Willy Chavarria y ADIDAS que conecta archivo, moda e identidad, disponible mañana 15 de agosto a las 11:00 a. m. exclusivamente en HYPE.